Película imprescindible para todas aquellas personas que se dedican al tema de la maternidad, el trauma, la educación y los problemas sociales.
27 diciembre, 2011
PRECIOUS
Película imprescindible para todas aquellas personas que se dedican al tema de la maternidad, el trauma, la educación y los problemas sociales.
12 diciembre, 2011
Película: "Un Método peligroso"
Por Gabriella Bianco. Psicóloga.
25 noviembre, 2011
25/11: Día Internacional Contra la violencia de Género.
¡Las psicólogas que trabajaban desde aproximadamente una década enfocando su trabajo clínico y de investigación hacia la psicología de género, volvieron eufóricas desde aquel histórico encuentro mundial de mujeres que fue la Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Pekín en el no demasiado lejano 1995!
En esta ocasión se acuñó el término violencia de género, dando así un nombre al sufrimiento que traían tantas y tantas mujeres silenciosa y discretamente hacia las consultas de psicoterapia. Allí se quedaban secretamente guardados sus relatos, sus lágrimas, sus heridas y procesos emocionales hasta sembrar la semilla de la recuperación del amor hacia si misma, verla transformada en acciones puntuales y decisivas, pruebas de una evolución promotora de su salud y la de generaciones futuras.
Esto ocurría con las mujeres víctimas de violencia y malos tratos sin contar de reconocimiento alguno por parte de la sociedad civil.
En Pekín se declaró de forma unánime que
“la violencia contra la mujer impide el logro de los objetivos de la igualdad de desarrollo y Paz, que viola y menoscaba el disfrute de los deberes y derechos fundamentales”.
Se pidió entonces a los Gobiernos a adoptar medidas preventivas y desarrollar intervenciones específicas para eliminar esta forma de violencia.
Anteriormente ya se había definido la violencia contra las mujeres en una Declaración de las Naciones Unidas (1993) como
“todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para las mujeres, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública o privada”.
Como psicólogas comprometidas con la promoción de la salud y el bienestar de la mujer, especialmente implicadas en el área de la Psicología Perinatal nos encontramos diariamente confrontadas con las secuelas psicológicas de un parto (o cesárea) vivido como un suceso traumático. Las secuelas de un parto traumático están ampliamente descritas en la literatura especializada (aquí un artículo sencillo y explícito que recoge los resultados de estudios recientes http://www.parentingscience.com/childbirth-trauma.html) y se plasman de forma clara y contundente en los relatos de las mujeres que se han sentido invadidas física y anímicamente, infantilizadas, despreciadas, no respetadas en su libertad de dar a luz según sus deseos y las recomendaciones de la OMS para el parto.
Demasiadas mujeres en España siguen sintiéndose amenazadas y reducidas a un mero objeto de intervención en uno de los momentos más íntimos y emocionantes de su vida sexual como lo es el parto. Demasiadas mujeres siguen presenciando desde la inmovilidad, la distancia y la vulnerabilidad como el nacimiento de sus hij@s ha sido convertido en un asunto a despachar de forma rutinaria en instituciones sanitarias obsoletas, obviando su derecho a ser recibido con amor y dignidad. Esto puede ocurrir a mujeres del siglo XXI a pesar de estar informadas, conocer sus derechos como usuarias e intentar ejercerlos!
Este tipo de maltrato institucional e institucionalizado hacia la mujer en el parto se conoce como violencia obstétrica, reconocida a nivel jurídico exclusivamente por la legislación de Venezuela como:
“La apropiación del cuerpo y procesos reproductivos de las mujeres por prestadores de salud, que se expresa en un trato jerárquico deshumanizador, en un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales, trayendo consigo pérdida de autonomía y capacidad de decidir libremente sobre sus cuerpos y sexualidad impactando negativamente en la calidad de vida de las mujeres”.
Como psicólogas y como mujeres nos hemos encontrado durante los últimos años en repetidas ocasiones frente a cierto recelo y perplejidad por parte de compañer@s o colegas de profesión –algun@s especialmente activ@ e implicad@ en las política de salud de género y/o prevención y tratamiento de mujeres víctimas de la violencia de género- acerca de si reconocer la violencia obstétrica como un tipo de violencia de género (o hasta validar el maltrato vivido por la mujer en el parto como un acto de violencia!). Hemos podido comprobar que su escepticismo radicaba (y sigue radicando) en el hecho que los sucesos entorno al parto de desarrollan en un ámbito institucional y por la mano de profesionales sanitarios…
Amnistía Internacional Uruguay promueve a través de un significativo vídeo una campaña en contra de la violencia obstétrica que encontramos en sintonía con las experiencias de maltrato vividas por las mujeres que escuchamos en consulta tras dar a luz en nuestros hospitales…lamentablemente aún con demasiada frecuencia.
¿Es posible entonces reconocer la violencia obstétrica como violencia de género en un día como hoy? Confiamos en que cada una encuentre su respuesta tras visionar el vídeo
http://www.ceroviews.com.uy/
21 noviembre, 2011
Cuando el útero pertenece al Estado
16 noviembre, 2011
09 noviembre, 2011
II Jornadas de Atención Integral a la Mujer durante el embarazo, parto y puerperio “La importancia del acompañante”.
31 octubre, 2011
¿Qué pasó durante mi parto? La disociación durante el parto y sus efectos

Aunque sabemos que el parto -si fisiológico, respetado en sus tiempos y ritmos, no perturbado ni intervenido- no tiene por qué ser un evento doloroso ni angustiante para la mujer que da a luz, la experiencia clínica y la reciente evidencia científica nos señalan una frecuente vivencia del parto como experiencia difícil, dolorosa y negativa por parte de la mujer que ha pasado por ella.
Un estudio de Fonseca Zambaldi & al., publicado recientemente en Journal of Psychosomatic Obstetrics & Gynecology (http://informahealthcare.com/doi/abs/10.3109/0167482X.2011.626092) se concentra en la evaluación de la experiencia disociativa durante el parto en una muestra de 328 mujeres. La disociación es un proceso psicológico frecuentemente ligado a la experiencia traumática y se refiere a una falta de conexión en los pensamientos, la memoria y el sentido de identidad de la persona.
Los investigadores ponen en evidencia que el 11,3% de las mujeres del mostreo presentaron disociaciones significativas durante el parto, presentando síntomas tales como la alteración de la percepción del tiempo (“los acontecimientos alrededor del parto ocurren en cámara lenta”), desrealización (“no ser consciente de lo que está ocurriendo”), amnesias (“desorientación u olvidos”). Entre otros factores se tuvieron en cuenta “un parto traumático”, “trauma previo”, “complicaciones obstétricas”, “fórceps”, “prematuridad”, “insatisfacción de la atención” en la evaluación de los datos.
Las conclusiones de Fonseca Zambaldi & al. nos remiten por un lado a la urgencia de seguir mejorando la atención al parto, con el objetivo de prevenir experiencias disociativas en un momento tan vulnerable e importante de la experiencia sexual femenina y, por el otro, a seguir desarrollando programas de intervención psicoterapéutica ad hoc para tratar las secuelas de la disociación y del posible consiguiente TEPT-Posparto, previniendo su cronificación y posteriores experiencias disociativas y/o traumáticas en eventuales partos futuros.
La preocupación sobre el número de mujeres que afirman haber vivido su(s) parto(s) como una experiencia traumática ha dado lugar a un incremento paulatino de la investigación en esta área de la psicotraumatología en la ultima década. Numerosos estudios coinciden en que un parto puede desencadenar un Trastorno de Estrés Post-traumático (Reynolds, J.L., 1997; Ayres & Pickering, 2001; Beck, C.T., 2004), encontrando una incidencia entre el 1,7% y el 5,6%.
Investigadores del Reino Unido (Bailham & Joseph, 2003) y de Holanda (Olde et al., 2006) estudiaron los principales factores desencadenantes de una sintomatología propia de un evento traumático tras una amplia revisión de los estudios publicados sobre el TEPT-Posparto: entre ellos podemos resaltar los partos instrumentales (fórceps, etc.), las cesáreas de urgencia, los sentimientos de temor por el bienestar del bebé o de la madre, sentimientos de impotencia o falta de control durante el trabajo de parto y parto, experiencias traumáticas previas (partos anteriores, abuso sexual, etc.), red psicosocial insuficiente e historial clínico con presencia de psicopatología o rasgos de ansiedad.
Gabriella Bianco. Psicóloga (B-1227).
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Ayers, S., & Pickering, A.: “Do women get post-traumatic stress disorder as a result of childbirth?” A prospective study of incidence. Birth, 28, 2001, 111-118.
Bailham, D. & Joseph, S.: “Post-traumatic stress following childbirth: a review of the emerging literature and directions for future research”. 2003, Psychology, Health, and Medicine 8:159-168.
Beck, C.T.: “Post-Traumatic Stress Disorder Due to Childbirth: The Aftermath”. Nursing Research July/August 2004, Vol 53, No 4, 216-224.
Maggioni, C., Margola, D., Filippi, F.: “PTSD, risk factors, and expectations among women having a baby: a two-wave longitudinal study”. Journal of Psychosomatic Obstetrics & Gynecology, June 2006; 27(2): 81–90.
Olde, E., van der Hart, O., Kleber, R. & van Son, M.: „Posttraumatic stress following childbirth: A review”. 2006, Clinical Psychology Review 26: 1-16.
Reynolds, J.L.: “Post-traumatic stress disorder after childbirth: the phenomenon of traumatic birth”. Can Med Assoc J., 1997;156:831-5
24 octubre, 2011
Película: El amor y otras cosas imposibles

El amor y otras cosas imposibles
El pasado mes de abril se estrenó la película Love and other impossible pursuits, aquí traducida como El amor y otras cosas imposibles, protagonizada por Natalie Portman.
La película gira en torno a la historia de una mujer que pierde a su bebé a los 3 días de nacer por muerte súbita, pero buscando reseñas por la red, no encontramos mención especial al tema principal de la película, la muerte perinatal y las consecuencias que conlleva no sólo para la madre, sinó para todos los miembros de la família. Y es que la muerte y la pérdida sigue siendo un tema tabú en nuestra sociedad.
En la película se reflejan claramente los sentimientos de la madre tras la pérdida de su bebé, que van desde la tristeza, la desesperanza y la irritabilidad, pasando por la ira y la culpa, los dos grandes demonios del duelo. También se refleja claramente el sentimiento de culpa y la creencia errónea de la madre de haber sido castigada. Asimismo, la película muestra la importancia de los rituales, la necesidad de despedirse del bebé y de tener recuerdos del bebé, si los padres lo desean.
Natalie Portman interpreta brillantemente a una madre que ha perdido a su bebé y siente un dolor desgarrador por esa pérdida tan temprana. Mientras intenta elaborar el duelo, se esfuerza en mejorar la relación con el hijo de su marido y sobrellevar las reacciones de la exmujer de su marido que, sientiéndose frustrada y enfadada tras el divorcio, la culpa de la nueva situación familiar y de ser una mala influencia para su hijo.
Las madres que pierden a su hijo antes, durante o después del parto sufren un drama por partida doble. Por un lado, el dolor de perder a un hijo. Por otro lado, porque se trata de duelos desautorizados que, a veces, no son públicamente reconocidos ni socialmente expresados y que provocan que, en numerosas ocasiones, los padres se encuentren sin apoyo social y profesional.
Como afirma la psicoterapeuta Alba Payàs, “la muerte de un recién nacido es una situación que se ha afrontado hasta ahora negándole importancia, con bastante indiferencia. Se ha minimizado el impacto que estas muertes tienen sobre los padres porque se piensa que al no haber conocido al hijo es como si no tuvieran derecho a realizar un duelo por el bebé muerto”.
Meritxell Sánchez
21 octubre, 2011
La depresión postparto no es obligatoria

Fuente Original: El Confidencial
“Depresión postparto” son unas de esas palabras unidas indefectiblemente con la experiencia de ser madre. Es de los fantasmas que más acechan a las futuras madres, pero también la realidad con la que se enfrentan algunas de ellas.
Con mis compañeras psicólogas perinatales a menudo ha surgido el debate sobre si la tristeza y la depresión son normales tras dar a luz. Y entonces aparece la inevitable pregunta sobre lo que es normal y lo que no.
Si nos preguntamos si es normal estar triste después del parto, la respuesta general sería no. La naturaleza no puede haber creado un estado depresivo en la mujer al tener un bebé. Si el embarazo, el parto, la lactancia, forman parte de la salud sexual y reproductiva de la mujer, no cabe que haya malestar emocional. Entonces, ¿por qué muchas mujeres experimentan y hablan de ese malestar? ¿Qué ocurre?
Nos encontramos con muchas variables en juego para poder hacer afirmaciones generales. Reflexionemos sobre algunas de ellas.
La cultura. Vivimos en una cultura donde se muestran dos extremos difíciles de conjugar. Por un lado, todo el mundo tiene la imagen fantástica de la madre feliz dando el pecho con la sonrisa en la boca a un bebé gordito, rosadito, rubito, tranquilo. Por otro lado, la idea tan arraigada de que el parto es el mayor dolor del mundo, del sufrimiento de las largas noches sin dormir, de no volver a ser nunca la de antes, del sacrificio de la lactancia. Sin olvidar la idea subyacente de que en la sociedad hay que producir, que aquí no ha pasado nada y hay que volver al trabajo, a tener la figura de antes, a volver a ser la mujer sexy de antes. El trabajo y la maternidad son un gran dilema, especialmente para aquellas que han tenido que luchar mucho por su puesto de trabajo, por alcanzar unos objetivos profesionales.
Más allá de la cultura, de la norma subjetiva en la que viva la mujer, ésta no llega a la maternidad “virgen”, sino que viene con su mochila de experiencias vitales: su infancia, sus éxitos, sus fracasos, su dolor, sus sueños. Se pone de relieve sobretodo la propia infancia, cómo fue criada, qué quiere repetir en sus hijos y qué no. Más mujeres de las que imaginamos han sufrido abusos sexuales (según un estudio expuesto por la Fundación Vicky Bernadet, un 23% de las mujeres habrían sufrido algún tipo de abuso sexual en su infancia), y maltrato, así que las mismas experiencias del cambio del cuerpo, del tocarlo, el dar a luz, dar de mamar, pueden ser estímulos que despierten memorias que se creían dormidas.
Muchas mujeres llevan toda la vida luchando por olvidar y por salir adelante y, de repente, una palabra, un sentimiento, una sensación puede hacer tambalearse toda la seguridad emocional. No quiere decir que todas las mujeres que hayan pasado por malas experiencias vayan a tener una vivencia negativa de la maternidad, pero puede ser un factor importante. A algunas, sin embargo, la maternidad les ha dado fuerza, les ha demostrado que son capaces, que pueden confiar en sus cuerpos.
Muchas mujeres llegan a un embarazo después de un largo trayecto, de intentos, de técnicas de reproducción asistida, de pérdidas de uno o más bebés. Las pérdidas gestacionales son un tabú en nuestra sociedad, que no recibe la suficiente atención y comprensión y que provoca que las mujeres vivan sus experiencias en silencio, sin tener siquiera derecho a expresar cómo se sienten. Un nuevo embarazo puede ser vivido con mucha ansiedad, con mucho miedo a que la experiencia se vuelva a repetir. Otras pueden tener embarazos valorados como de alto riesgo debido a la pérdida, siendo una auténtica carrera de obstáculos difícil de llevar con serenidad sin el acompañamiento adecuado, y a veces ni con él.
Evidentemente, estando embarazada pueden ocurrir muchas otras cosas que pueden afectar: estrés en el trabajo, una enfermedad o pérdida de un familiar, un cambio de residencia, un cambio de trabajo, pérdida incluso de la pareja.
El propio parto marca la lactancia
Un punto que debería ser clave es la vivencia del parto. Una mujer no puede estar feliz si ha pasado un parto doloroso, o se le ha practicado una cesárea de urgencia, o ha habido problemas con la salud de su bebé, o se ha sentido no tenida en cuenta. Entre un 2-9% de los partos acaba con un cuadro de Trastorno de Estrés Postraumático, un diagnóstico diferente al de depresión postparto que pasa desapercibido o que se confunde con él. Además, las consecuencias físicas del parto afectan también emocionalmente.
Existe también la idea errónea de que si has tenido un bebé sano ya tienes que estar feliz, y muchas mujeres se sienten culpables por sentirse mal tras el parto, cuando deberían ser comprendidas y apoyadas por el entorno. Muchas veces, cuando nace una madre, viene con ella un paquete bajo el brazo difícil de desprender: la culpabilidad. Son las culpables de todo, y si algo sale bien es fruto de la suerte o de otros, pero nunca nada de lo que hacen, decidan o hagan está bien. Es difícil batallar con tanto palo en las ruedas y salir airosa.
No menos importante es el tema de la lactancia. La mayoría de mujeres, alrededor de un 80%, inicia la lactancia materna. Sin embargo, este índice desciende drásticamente en las semanas siguientes. ¿Qué ocurre? Muchas mujeres narran que no han tenido suficiente apoyo en caso de dificultades. Existe mucha desinformación alrededor de la lactancia. El dolor está relacionado con la depresión. Si no se trata o se soluciona es fácil que la mujer se sienta deprimida. El fracaso en la lactancia parece una batalla personal perdida, cuando todos los agentes están implicados: profesionales sanitarios, sistema sanitario, sociedad, familia…Y un duelo difícil de llevar cuando las campañas hablan de que la lactancia es lo mejor, dar de mamar es dar amor y no de cómo solucionar problemas o acercar los recursos, como grupos de apoyo a la lactancia, a las mujeres.
Aparte del dolor en el postparto, otros factores orgánicos pueden ser cruciales. El hipotiroidismo puede provocar estados depresivos. Muchos casos pasan desapercibidos y, por lo tanto, sin ser tratados adecuadamente. Ante una mujer con depresión en el postparto se tendría que hacer una valoración física completa.
Y por si todo esto no fuera poco, algunos bebés nacen con necesidades especiales, ya sea como consecuencia del parto, de algún trastorno, o con una hiperexcitabilidad emocional que les hace difícil de calmar o muy demandantes, lo cual puede ser muy agotador para los padres. También existe una idea mítica de lo que es un bebé que no se corresponde con la realidad y puede hacer ver problemas donde no los hay. Es conveniente conocer los ritmos normales de sueño, de alimentación, las necesidades afectivas y de seguridad de un bebé para poderlos acompañar sin ser una lucha.
La mayoría de las madres están solas tras dar a luz. A pesar de que las parejas pueden tener 15 días de permiso, son del todo insuficientes. Alrededor todo son consejos, interferencias, que más que dar apoyo, hacen sentir a la madre como una incapaz. Es por ello que los grupos de crianza, de lactancia, son tan beneficiosos. En estudios llevados a cabo por la OMS se ha podido comprobar que dotar de apoyo de otras mujeres a la nueva madre puede reducir la incidencia de depresión postparto un 60%.
El apoyo de la pareja, de la familia también es crucial. La maternidad y paternidad son una situación completamente nueva que puede poner en jaque a la pareja. Por la experiencia llevando grupos de preparación a la maternidad/paternidad, cuanto más han participado conjuntamente en todo el proceso, mejor adaptación.
Ante todo este panorama, quizá si nos volviéramos a preguntar si es normal o no sentirse triste tras el parto, podríamos contestar que con todas estas circunstancias que no deberían ser normales, la depresión sería normal, ¿no?
Pero, y ¿qué podemos hacer?
Uno de los primeros puntos sería la prevención. Que desde la niñez se explicara qué es lo normal en el embarazo, parto, postparto. Cuando se habla del aparato reproductor apenas se habla del parto y de la lactancia, por ejemplo. Deberíamos romper con la imagen del parto doloroso y peligroso. En la preparación al parto se deberían dar más herramientas para afrontar los miedos, para dar más seguridad y sensación de control, al igual que mejorar la atención al parto en general, sin minimizar las variables afectivas y emocionales, y en el postparto asegurar que las madres no estén solas. Existen en nuestro país muchos programas que deberían generalizarse y promocionarse: contacto madre a madre, grupos de crianza, de lactancia, espacios familiares. Por otro lado, los profesionales deberíamos estar más formados y actualizados y no caer en la ‘opinología’ tan habitual.
Si por nuestra historia personal llevamos mucha carga convendría liberarnos de ella antes de llegar a la maternidad, es una manera de afrontar los retos más adecuada. Sino, nunca es tarde para trabajar en una misma.
Si la depresión postparto está presente, lo primordial sería que la valorase un profesional experto en la materia, que evaluase bien todas las variables y que se pudiera plantear una estrategia de intervención.
En cuanto al tratamiento de la depresión, la mayoría de antidepresivos, por ejemplo, son compatibles con la lactancia. Para más información, pueden consultar este artículo de la psiquiatra Ibone Olza.
La farmacoterapia puede ayudar, pero también puede ser totalmente insuficiente para según qué situaciones o causas. Una psicoterapia que ayude a fortalecer a la persona, a procesar experiencias traumáticas, a acceder a los recursos propios, puede ser fundamental. Normalmente cuesta ponerse a ello, además de los prejuicios que existen alrededor de la psicoterapia, pero una vez que las mujeres empiezan, salen altamente beneficiadas. Algunos profesionales de la psicología y la psiquiatría no ponemos impedimentos en acudir a consulta con el bebé, incluso a veces se puede hacer un trabajo conjunto que beneficie también a la criatura.
Por último, algunas investigaciones están apuntando hacia el consumo de Omega3 para combatir la depresión por su efecto antiinflamatorio a nivel cerebral, así como hacia la realización de ejercicio físico regular. La liberación de neurotransmisores como la dopamina o las endorfinas podría ser la responsable que el ejercicio equiparara sus resultados al de un antidepresivo.
La depresión postparto no es obligatoria, se puede prevenir y se puede tratar.
*Cristina Silvente
19 octubre, 2011
CONGRESO OBSTARE MADRID NOV'2011

Los próximos 12 y 13 de noviembre se celebrará en Madrid el II Congreso de Obstare.
Maternidades de alto... precio. Experiencias clínicas y reflexiones Gabriella Bianco
Atención a la pareja en caso de pérdida gestacional temprana y muerte perinatal
Cristina Silvente Troncoso
Esperamos que sean de vuestro interés.
¡Os esperamos!
26 septiembre, 2011
EL CONGRESO RECONOCE AL PSICÓLOGO COMO PROFESIONAL SANITARIO
EL CONGRESO RECONOCE, TRAS AÑOS DE LUCHA, AL PSICÓLOGO COMO PROFESIONAL SANITARIO
// fecha de publicación 23/09/2011 5:55:00
Ayer, jueves 22 de septiembre, se producía, en el Pleno del Congreso de los Diputados, con el apoyo de todos los grupos políticos, la aprobación definitiva de la enmienda a la Ley de Salud Pública (Enmienda Transaccional Núm. 126, relativa al Proyecto de Ley General de Salud Pública, Disposición adicional –nueva-. Regulación de la psicología en el ámbito sanitario), por la cual se crea la profesión sanitaria generalista de psicólogo (denominada Psicólogo General Sanitario).
Desde el mismo momento en que la Ley sea publicada en el BOE (lo que habrá de ocurrir en las próximas semanas), ésta entrará en vigor y la psicología contará ya con dos tipos de profesionales sanitarios, los especialistas en Psicología Clínica y los Psicólogos Generales Sanitarios.
La psicología está de enhorabuena, ya que con la ratificación de esta enmienda se da por fin respuesta a una demanda que tanto el Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos, como la Conferencia de Decanos de Facultades de Psicología, han venido formulando desde que quedara excluida de la Ley 44/2003 de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), hace ya 8 años.
El texto reconoce legalmente al Psicólogo General Sanitario la condición de Profesional Sanitario y establece las competencias profesionales en el área de la salud reservadas específicamente al Psicólogo General Sanitario. Regula, asimismo, las vías de acceso al ejercicio de la profesión, mediante la creación del Título oficial de Máster en Psicología General Sanitaria, cuyos planes de estudio deberán ajustarse a las condiciones generales que establezca específicamente el Gobierno, y al que se accederá una vez adquirido el título de Grado en Psicología (que contará, igualmente, con unos planes de estudio que tendrán que ajustarse a las condiciones generales que establezca el Gobierno).
Conseguido este importantísimo paso, en un momento en que, además, la tendencia se orienta hacia la máxima desregulación profesional, la organización colegial puede ya concentrarse en cuáles serán las posibles vías de homologación para los profesionales actualmente en ejercicio. Por el momento, se prorroga durante tres años el procedimiento establecido en la disposición adicional sexta de la Ley de Economía Social, que posibilita que los psicólogos que acreditan cumplir unos requisitos específicos puedan inscribir sus consultas de psicología como centros sanitarios o incorporarse como profesionales a la cartera de servicios de otros centros sanitarios. Además, el plazo establecido permite continuar con las labores de negociación con la Administración, en aras a alcanzar un acuerdo que dé por concluido este asunto y permita satisfacer, al máximo posible, las necesidades del colectivo.
Consciente de que hay otros asuntos adicionales por concretar, como la necesidad de establecer una carrera profesional sanitaria clara, que garantice un adecuado progreso de formación y competencias desde el Grado o Licenciatura hasta la Especialidad (estableciendo legalmente la obligatoriedad de ser Psicólogo General Sanitario para poder presentarse al examen de Psicólogo Interno Residente –PIR-), el Consejo se siente enormemente satisfecho y agradecido por el apoyo recibido desde diferentes ámbitos, colectivos y partidos políticos a lo largo de todos estos años y se alegra de que la intensa labor realizada esté dando frutos.
06 mayo, 2011
NO TENGAS MIEDO

El pasado 29 de abril se estrenó la nueva película de Montxo Armendáriz, No Tengas Miedo, un documento excelente que habla de los efectos del abuso sexual en la infancia:
Aquí una reseña.
En la película se reflejan claramente algunos de los síntomas que sufren los supervivientes de este drama que afecta a un 20% de los niños y niñas: físicos, disociativos, emocionales, de relación con otras personas.
En algunas supervivientes la maternidad pone en relieve un pasado que han tratado de olvidar o que han escondido en un rincón de sus mentes para poder seguir adelante con sus vidas. Los síntomas de embarazo, los cambios en el cuerpo, la pérdida de control, los mismos controles del embarazo, el parto, la lactancia, pueden ser disparadores de imágenes, gestos, olores, sensaciones, emociones que ocurrieron durante el abuso y crear una gran ansiedad, desasosiego, miedo, que algunas veces no se sabe de donde viene ni mucho menos disminuir la perturbación que provocan.
El desconocimiento por parte de la población general, de los mismos profesionales que acompañamos a las mujeres en su maternidad, sobre el abuso sexual en la infancia hace difícil que comprendamos sus reacciones, las ayudemos y facilitemos una vivencia satisfactoria del embarazo, parto y crianza.
Si bien es verdad que muchas supervivientes no notarán apenas efectos, otras muchas sí, siendo muchas de las intervenciones retraumatizantes: tactos, partos instrumentalizados, dolor, falta de empatía y sostén emocional, etc.
Esperemos que esta película ayude a sensibilizarnos y a tener en cuenta que prácticamente 1 de cada 4 mujeres a las que atendemos pueden haber sufrido abusos sexuales (según datos de la Fundación Vicky Bernadet) y necesitarán una atención especializada y atenta. No hay un consenso sobre si preguntar o no sistemáticamente, por un lado porque si no hay recursos para ofrecerle (básicamente psicoterapia), podemos crear un problema sin ser atendido, porque existe una amnesia postraumática o porque la mujer no quiera hablar de ello o no pueda con los profesionales que le atienden. Por ello, la consigna es atender a todas las mujeres como si hubieran sufrido abusos: preguntando su consentimiento sobre cada intervención, empoderándolas, comprendiendo sus necesidades emocionales, reduciendo el estrés, que en realidad es lo que se debería hacer con cualquier mujer, tal y como se recoge en la Estrategia de Atención al Embarazo, y al Parto Normal, del Ministerio de Salud.
Desde aquí agradecemos a Montxo Armendáriz su sensibilidad y concienciación con este tema tan tabú.
17 abril, 2011
Ritual SUA del mes de abril 2011

Curso Duelo Perinatal en Galicia en Marzo
09 abril, 2011
El parto es noticia
04 abril, 2011
Curso para padres y profesionales
Dirigido a:
- Todas aquellas mujeres, madres, que hayan pasado por la experiencia de la pérdida y sientan que aún les quedan heridas por sanar.
- Sus parejas, los padres, tan cercanas y, a veces, tan olvidadas.
- Aquellas personas que lo hayan vivido cerca o simplemente se sientan sensibilizadas y quieran compartir: familiares, amigos, doulas, enfermeras, matronas, psicólogos, otros profesionales.
Se realizará en el Albergue de un pueblecito del norte de Navarra llamado Aranaz-Arantza. Tenéis toda la información sobre el sitio en su página web:
http://www.arantza.net/ATERPEA/castellano.htm
Para quien llegue el viernes por la tarde nos encontraremos allí. El curso como tal comenzará el sábado por la mañana.
Programa del curso:
1ª Parte: Presentación y Objetivo general del Encuentro.
2ª Parte: "El duelo". La importancia de sanar el propio dolor antes de enfrentarse al ajeno.
3ª Parte: Tratamiento integral de las pérdidas gestacionales y perinatales. Tratamiento expectante: Los tiempos del cuerpo.
4ª Parte: "Ritos de paso". Abriendo sendas en la maleza de la selva social.
Conclusión: Crecer emocionalmente. El legado de nuestros hijos.
Precio del curso:
125€ Individual y 150€ Pareja si realizas el pago antes del 6 de mayo
150€ Individual y 175€ Pareja si realizas el pago después del 6 de mayo
Los niños son bienvenidos.
Alojamiento y comidas, irán aparte. Tendremos a nuestra disposición habitaciones comunes con literas y habitaciones de matrimonio. El precio variará según se elija un tipo de habitación y otro, teniendo la posibilidad también de poner camas supletorias... Consúltanos y te daremos el precio concreto a tus necesidades. Contactando con nosotros, te daremos un número de cuenta bancaria en la que realizar el pago. Puedes contactar a través de correo electrónico y teléfono: